martes, 10 de junio de 2008

El cucarachino y el moscachino

Mucha gente me preguntaba porqué yo le decía “cucarachino” al mocachino de Noescafe (que es el origen real de la palabra Nescafe= No-ES-CAFÉ). Como siempre me acusaban de folklorico y poco moderno ya que yo insisto en tomarme un “café negro para hombres” o un “negro fuerte que me quite el sueño”. Les comento, para no fastidiarlos con un cuento largo que tengo varias fuentes fidedignas y varias anécdotas relacionadas con el tema que me permiten decir que el verdadero nombre del dichoso café, y de su primo el “capuchino” esta asociado etimológicamente más a las sobrinas de las chiripas que a un noble origen italiano (todo lo que lleve el “chino” menos el cochino, es italiano). Anécdota personal N° 1: Viajaba yo a Barquisimeto en el año 2001 a visitar un cliente. Hay una bomba antes de llegar a un puente con una laguna que se llama “Las Nubes”. Pido un café normal y me dicen que solo hay Noescafe. Como tenía ganas de tomarme algo pido un guarapo de esos. La mujer pone su vasito y le da al botón de “expresso” (que es como un café negro pero sin sabor a café, más maluco que los cucarachinos) y la máquina empieza a hacer la bulla caracteristica de ellas. Shhiiiiiii, shiiiiiiii, chiiiissi… y no sale nada. La mujer, de esas bien entranadas en atender el publico que atienden esas taguaras de carretera, empieza a pegar gritos llamando a alguien que estaba en la cocina “Julian, Julian, Julllliiiiiiiiiiiiiiaaaaaaaaaaaaaaaannnnnnnnn, ven que la verga esta no saca café” .. Y llega Julián todo arrecho, secándose las manos en el pantalón (como dice la norma de manejo de alimentos) y pregunta “Que pasa, ya la revisaste por dentro????.. Y diciendo esto, abre la tapa de enfrente, y empieza a jurungar por aquí y por alla, y agarra un alambrito demasiado bien ubicado al lado de la máquina y se lo mete por la boquilla dispensadora y comienza a “destapar” el conducto cual médico con una arteria. Con cada tirón del alambrito, extraía el hábil técnico, pedazos de la obstrucción que no era más que pedazos del cadáver de una Blatella Germanica, o como comúnmente se denomina, una chiripa…. Anécdota personal N° 2. Por ahí por ese año, un pana invirtió una plata comprándose o alquilando varias maquinitas de esas y las ponía en ciertos establecimientos a consignación. No conozco bien el asunto. Lo que si se, es que una vez en conversaciones de palos le preguntaba si eso era negocio y me dijo, “Si vale, es tremendo negocio. Lo malo es que hay que hacerle mantenimiento a las maquinitas cada 4 ó 5 días, sobre todo hay que destaparle las boquillas que se tapan mucho con … ¿Adivinan con qué? Correcto!!!!! Blatella Germanica Ha ganado la pregunta 13….

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