El Cuarto Reitch del Comandante Igotin
Ahora resulta que Chávez se pinta el pelo. Imagino que esto es producto de su temor a verse viejo frente a la responsabilidad que se ha auto impuesto de gobernar 22 años más, es decir, durante 33 años. Como ya tiene 55 años entonces le tocaría estar en el poder hasta los 77, quedando todavía 823 años de revolución, para completar los 900 que predijo, que imagino encargará a clones de él mismo que ya el Ministerio de Tecnología de Cuba le tiene listos. Y esto será así porque según las palabras de los “allegados” del presidente, “Venezuela es ingobernable sin Chávez”. Uno de quienes afirman esto es el nuevo vice presidente, el ministro de Agricultura Elías Jaua, el cual ha demostrado ser, igual que otros neo “allegados”, un tronco de jala bola. Y viendo estas cosas recuerdo que mi abuelo decía que era mejor jalar bolas en la sombra que escardilla en el sol, y dadas las pruebas, al parecer tenia razón. ¿Qué se necesita para pertenecer a este club de jala bolas? Nada, solo eso, jalar bolas. Porque si evaluamos la gestión de nuestro ministro de agricultura, no es por méritos que lo ascendieron. Lo que sí no sabe el líder de los chavistas es que no hay nada mas infiel que un jalabolas, porque estos individuos no siguen personas sino cargos, es decir, el jalabola de tu oficina le jalará bolas al Gerente General, sea quien sea ocupe esa posición.
Pintarse el pelo es para las mujeres un rito, pero para los hombres que lo hacen, una aceptación de la mortalidad y a través de este acto desean esconder la evidencia del tránsito hacia la muerte. Un hombre que se pinta el pelo desea aparentar que todo el proceso de envejecimiento se detiene. Por las razones que sean, pintarse el pelo es una lucha contra lo inexorable. Uno de los delirios del comandante es que se cree imprescindible y la vejez atenta contra eso, ya que tarde o temprano no estará. El problema de creerse imprescindible es que uno es mortal, es decir, algún día muere. Entonces uno no debe basar el éxito de sus empresas en lo que operativamente hace, sino, en lo que intelectualmente piensa, es decir, debe crear ideas que otros puedan continuar, visiones que otros puedan seguir, así uno no este. Debe crear un legado. Y ese es probablemente el problema del presidente, que no posee la mas puta idea de lo que está haciendo, y que sus ideas solo las cree y las sigue él, y más importante, no está dejando ningún legado. Por ende, lo poco que se ha hecho de su revolución, se basa en lo que operativamente hace. Para prueba de que nadie la para bolas, está el hecho publico y notorio de que en sus cadenas y alocuciones, desde hace 11 años, siempre anda repitiendo lo mismo acerca del capitalismo y esas cosas, y la gente que lo oye, por conveniencia obviamente, lo hace revisando discretamente el blackberry que tiene en modo de vibración, mientras chequea el twitter o el facebook. Sí la gente le parara bola, ya no hablaría de esos temas. Dada la poca penetración real que tienen sus palabras, entonces el sacó sus cuentas y piensa, que necesita al menos 900 años de revolución, ya que sabe, que ningún mal dura 1000 años. No hay mal que dure siquiera cien años, ni cuerpo que lo resista. Y las pruebas las brinda la historia: El experimento mas largo hasta ahora relacionado con el comunismo, la URSS, duró menos de 80; El tercer reitch de Hitler duro 12 años aunque estaba planificado para durar 1000 años, y si seguimos buscando, encontraremos que solo ciertas dinastías pudieron extender su tiempo de permanencia en el gobierno de un imperio, pero creo, que salvo excepciones, ninguna duró mas de 10 siglos. Para ofrecer que algo va a durar tanto, en la época en que en 10 años cambian las reglas de todo, es difícil. Mi computadora de hace 3 años es obsoleta, ya no uso mi modem de 56K US robotic que compré en el 98 y mi corsa verde del año 99, del cual me desprendí con dolor como si fuera un hijo que daba en adopción, ya es un catanare ruidoso que engrosa la filas de los taxis piratas. Y tan seguro está el máximo héroe del 4 de febrero de que su revolución es un mal, que dice que durará 900 años, es decir hasta el 2899, por que el mismo sabe que algo tan malo, no llegaría a los 1000, quizá no llegue a los 100. Me imagino la Venezuela del 2899, llena de naves espaciales del Sistema de Transporte Socialista, y robots rojos-rojitos con poderes telepáticos, transitando la calle y matando, literalmente, porque lo saben, a quien piense diferente. Me imagino la gente haciendo su cola, o peor, arremolinados alrededor del camión del mercal para que le den su ración de pastillas de alimentación espiritual (porque en esa época, hasta comer como se concibe hoy, será un acto que el capitalismo nos enseñó para beneficiar al explotador imperialista), y todos viviendo en suerte de rediles, todos de pie para ahorrar espacio, sin bienes, TV, computadoras, celulares, servicios y esas cosas que son solo comodidades consumistas.
Como no creo que la gente en Venezuela aguante convertirse de consumidores empedernidos en trabajadores voluntarios comandados por robots del gobierno, pienso que el reitch de la casta bolivariana no podrá llegar a los 1000 años. Sin embargo, me siguen pareciendo demasiado 11 años, pero se que no saldremos de esta pesadilla hasta que entendamos que la solución provendrá de nosotros y no de otro fuirer (no me acuerdo de la ortografía) de la oposición. Mientras tanto, nos tocará ver quizá la degeneración de Chavez, primero pintándose el pelo, luego las mechas, después los reflejos, haciéndose las uñas, poniéndose unas extensiones naturales, y tal vez al final, viendo que se declara como lo que muchos presumimos que es....
jueves, 11 de febrero de 2010
Nuestro Hombre Bicentenario
Nuestro Hombre Bicentenario
Andrew Martin es un personaje de un cuento escrito por Isaac Asimov a petición del gobierno federal de USA en el marco de la conmemoración de los 200 años de la independencia de ese país. Andrew es un robot antropomórfico que por un desperfecto en su cerebro positronico, empieza a sentir como humano, lo que lo lleva a través de la historia a mejorarse físicamente hasta conseguir convertirse en un verdadero hombre. La prueba máxima de su deseo ferviente de convertirse en uno de nuestra especie fue el sacrificar su inmortalidad, y muere el día que lo decretan hombre, a sus 200 años. Asimov escribió este cuento presumiendo tres cosas que me llaman la atención: la única manera de que un hombre llegue a los 200 años es que sea un robot que se transforme en tal; que ese robot debe estar malo del cerebro y, que debe morir para que sea un verdadero hombre. Nosotros tenemos a nuestro hombre Bicentenario, que ya empezó a celebrar los 200 años de la independencia de Venezuela, y para tales fines todo, absolutamente todo este año, llevará el epíteto de Bicentenario. Ya tenemos un Banco Bicentenario creado a partir de un montón de bancos quebrados por los boliburgueses, un plan de seguridad Bicentenario para controlar la delincuencia creada en los últimos 11 años, y me imagino que habrá toda una estela de cosas Bicentenarias. Una de las cosas interesante de nuestro Hombre Bicentenario es que es totalmente reciclado, tan reciclado que ayer 6 de febrero de 2010, andaba con la espada de Bolívar (no sabia que algo tan supuestamente sagrado lo cargue ese loco encima) jurando que “no daría descanso a su brazo, y a su alma mesma hasta no ver implantado el socialismo meeesmos” etc. Supuestamente antes del 92 el hizo junto a sus amigotes del MVR un juramento en el Samán de Güere (queda cerca de mi casa por cierto y es una suerte de meca chavista igual que el batallón de Paracaidistas en La Placera) donde juró que “no daría descanso a su brazo, y a su alma mesma hasta no ver a Venezuela liberada del imperialismo meeesmos” , y cuando tomó la presidencia, y prácticamente a cada rato está haciendo juramentos (con la mano izquierda porque él es más arrecho) que a la final no cumple. Uno de esos juramentos por cierto fue cuando recién llegado como presidente dijo que si en 6 meses habia un solo niño de la calle se cambiaba el nombre. Obviamente esos niños de hace 11 años siguieron en la calle y se convirtieron en tremendos choros. Otra de las cosas recicladas de nuestro Hombre Bicentenario son sus inventos. Como buen vendedor fracasado de Anway, el cree que lo importante es vender lo inusual, que al no entenderse qué es exactamente, lo hace mejor o diferente y que lo demás es mercadeo. Año tras año crea con diferentes nombres, a veces verdaderos ejercicios de creatividad esos nombres, las mismas formas de regalar plata, que es lo único que le gusta a sus seguidores de él. Ayer inventó un fondo para darle plata a los estudiantes para que formen cooperativas de transporte (¿Las universidades no tienen desde hace años?) y un fondo, ¿adivinen?, Bicentenario, para promover la producción nacional y sustituir las exportaciones, cosas que con pequeñas diferencias se parecen a las misiones y al programa cooperativista de hace unos 3 años donde al final todo ese dinero se convirtió en carros, casas y viajes para Margarita. En otra cosa que se parece bastante nuestro Hombre Bicentenario al Andrew de Asimov, es en su perseverancia por el ensayo. Desde el Plan Bolívar 2000 hasta la fecha, ha ensayado, sin éxito, cualquier cantidad de cosas, buscando pegarla, y lamentablemente no ha pegado ninguna. ¿Por qué? Simplemente porque ha tratado de experimentar con cosas que fallaron en el pasado por malas en si mismas, y él cree que lo que faltaba era un hombre como él para que funcionaran. Y finalmente, definitivamente, en lo que más se parece nuestro Hombre Bicentenario al del cuento es en que tiene un problema en el cerebro. Tan grande es su locura, que ya empieza a sentirse Bolívar de verdad y anda para arriba y para abajo con (espero sea una réplica porque la original vale plata) la espada de nuestro prócer, jurando y prometiendo vainas que no cumplirá. Lamentablemente para el nuestro, su cerebro no es positronico sino coprologico, lo que quizá haga mas difícil su reparación...
Andrew Martin es un personaje de un cuento escrito por Isaac Asimov a petición del gobierno federal de USA en el marco de la conmemoración de los 200 años de la independencia de ese país. Andrew es un robot antropomórfico que por un desperfecto en su cerebro positronico, empieza a sentir como humano, lo que lo lleva a través de la historia a mejorarse físicamente hasta conseguir convertirse en un verdadero hombre. La prueba máxima de su deseo ferviente de convertirse en uno de nuestra especie fue el sacrificar su inmortalidad, y muere el día que lo decretan hombre, a sus 200 años. Asimov escribió este cuento presumiendo tres cosas que me llaman la atención: la única manera de que un hombre llegue a los 200 años es que sea un robot que se transforme en tal; que ese robot debe estar malo del cerebro y, que debe morir para que sea un verdadero hombre. Nosotros tenemos a nuestro hombre Bicentenario, que ya empezó a celebrar los 200 años de la independencia de Venezuela, y para tales fines todo, absolutamente todo este año, llevará el epíteto de Bicentenario. Ya tenemos un Banco Bicentenario creado a partir de un montón de bancos quebrados por los boliburgueses, un plan de seguridad Bicentenario para controlar la delincuencia creada en los últimos 11 años, y me imagino que habrá toda una estela de cosas Bicentenarias. Una de las cosas interesante de nuestro Hombre Bicentenario es que es totalmente reciclado, tan reciclado que ayer 6 de febrero de 2010, andaba con la espada de Bolívar (no sabia que algo tan supuestamente sagrado lo cargue ese loco encima) jurando que “no daría descanso a su brazo, y a su alma mesma hasta no ver implantado el socialismo meeesmos” etc. Supuestamente antes del 92 el hizo junto a sus amigotes del MVR un juramento en el Samán de Güere (queda cerca de mi casa por cierto y es una suerte de meca chavista igual que el batallón de Paracaidistas en La Placera) donde juró que “no daría descanso a su brazo, y a su alma mesma hasta no ver a Venezuela liberada del imperialismo meeesmos” , y cuando tomó la presidencia, y prácticamente a cada rato está haciendo juramentos (con la mano izquierda porque él es más arrecho) que a la final no cumple. Uno de esos juramentos por cierto fue cuando recién llegado como presidente dijo que si en 6 meses habia un solo niño de la calle se cambiaba el nombre. Obviamente esos niños de hace 11 años siguieron en la calle y se convirtieron en tremendos choros. Otra de las cosas recicladas de nuestro Hombre Bicentenario son sus inventos. Como buen vendedor fracasado de Anway, el cree que lo importante es vender lo inusual, que al no entenderse qué es exactamente, lo hace mejor o diferente y que lo demás es mercadeo. Año tras año crea con diferentes nombres, a veces verdaderos ejercicios de creatividad esos nombres, las mismas formas de regalar plata, que es lo único que le gusta a sus seguidores de él. Ayer inventó un fondo para darle plata a los estudiantes para que formen cooperativas de transporte (¿Las universidades no tienen desde hace años?) y un fondo, ¿adivinen?, Bicentenario, para promover la producción nacional y sustituir las exportaciones, cosas que con pequeñas diferencias se parecen a las misiones y al programa cooperativista de hace unos 3 años donde al final todo ese dinero se convirtió en carros, casas y viajes para Margarita. En otra cosa que se parece bastante nuestro Hombre Bicentenario al Andrew de Asimov, es en su perseverancia por el ensayo. Desde el Plan Bolívar 2000 hasta la fecha, ha ensayado, sin éxito, cualquier cantidad de cosas, buscando pegarla, y lamentablemente no ha pegado ninguna. ¿Por qué? Simplemente porque ha tratado de experimentar con cosas que fallaron en el pasado por malas en si mismas, y él cree que lo que faltaba era un hombre como él para que funcionaran. Y finalmente, definitivamente, en lo que más se parece nuestro Hombre Bicentenario al del cuento es en que tiene un problema en el cerebro. Tan grande es su locura, que ya empieza a sentirse Bolívar de verdad y anda para arriba y para abajo con (espero sea una réplica porque la original vale plata) la espada de nuestro prócer, jurando y prometiendo vainas que no cumplirá. Lamentablemente para el nuestro, su cerebro no es positronico sino coprologico, lo que quizá haga mas difícil su reparación...
El Marxismo de Oído
El Marxismo de Oído
Ahora resulta que Chávez es, como aquellos músicos que no leen partituras, Marxista de oído, es decir, es marxista pero nunca ha leído El Capital de Marx. Esto lo expone, aparte de al ridículo como siempre, a saber del marxismos solo por los dogmas creados por quienes sí lo han estudiado, o peor, los que también son marxistas de oído que tiene a su alrededor. Pero es que leer El Capital no es fácil porque son 3 tomos y aparte, es un libro perverso que para entenderlo debes manejar otros conocimientos previos, como por ejemplo, la corriente filosófica del materialismo dialéctico. Como El Capital no es libro de liceo, el primer país en aplicar los supuestos principios del mismo, la URSS, tuvo que crear un Instituto de Estudios Marxistas, que generaba, como hacia la iglesia católica en su momento, dogmas e interpretaciones convenientes, que después enseñaba a sus ciudadanos. Es probable entonces que el líder de los chavistas también aprendió marxismo de estos dogmas aplicados en la URSS y que entonces sea peor el asunto. Porque decir que se es marxista sin haber leído El Capital, es como ser evangélico sin leer la Biblia, o ingeniero y no haber leído el Leithod, el Lemman o el Reisnik. ¿Y cual es el problema de ser marxista de oído? Que entonces entiendes del marxismo lo que le convino a la URSS aplicar, y en segundo plano, a Cuba y otros países similares. Porque uno puede ser marxista en un concepto amplio si se es materialista dialéctico y no idealista, y aplicas la filosofía de que lo material existe por si solo y no como la percepción individual de la realidad. Pero no, muchos que se catalogan marxistas es porque le gusta la parte de la eliminación del disfrute de la plusvalía en la relación social del trabajo, o que le llama la atención que el valor de cambio de la mercancía proviene del trabajo invertido en ella. Digamos por así decirlo que estos dos aspectos, son los mas “hermosos” del marxismo (yo fui adolescente de clase baja, yo lei El Capital, yo también me enamoré de esos dos elementos de la teoría socialista), porque dado que la relación social del trabajo establece que mas allá del trabajo de subsistencia existe un trabajo que se regala al capitalista, seria ideal que este me diera una cuota parte de la ganancia. Pero también es cierto que si el capitalista no genera capital, es probable que el proceso de producción no crezca o se detenga. También es hermoso pensar que lo que valen las cosas es derivado de lo que costó hacerlas. Porque así, si yo pinto un cuadro en el mismo tiempo que tardó en hacerlo Picasso, debería venderla al mismo precio de una de estas pinturas. Lamentablemente para muchos marxistas de oído, la economía es mucho mas signada por el idealismo platónico que por el materialismo dialéctico, ya que la existencia del valor se deriva de la subjetividad, es decir, el precio, o valor de cambio, de un bien o servicio es producto de su rareza. Es ahí el dilema de los que aplicaron el marxismo en la economía, que jamás entendieron que en forma natural, las cosas no van a valer lo que decida alguien, sino lo que decida quienes lo compran. Pero la cosa no llega hasta ahí, porque quien sí ha leido El Capital, y no los panfletos del Soviet, sabe que el propio Marx sabia que era el capitalista quien convertía al trabajo en mercancía porque no hay otra manera de introducirlo en la estructura de costos del bien, y que el precio final, signado por el mercado, dependía de la rareza del mismo. El problema de que el precio de venta sea muchas veces mas alto que el de fabricación beneficia al capitalista, pero también al trabajador, ya que eso supone que la empresa tendrá oportunidades futuras de mantenerse, o producir mas. Bajo la filosofía de los marxistas de oído, yo fabrico, cubro mis necesidades, y el excedente lo intercambio por su valor de producción por bienes similares, o por dinero, pero bajo la premisa de que el costo esta fijado por el trabajo invertido en los bienes y no por su rareza. Dado esto, hacer unas caraotas negras en una cocina eléctrica, debería costar mas que freír un bistec, es decir, yo podría cambiar un plato de caraotas por unos 4 bisteck por ejemplo. O un IPOD debería costar mas barato que un cuatro porque se invierte menos trabajo en el. O mejor ejemplo, un barril de petróleo debería ser mas barato que su equivalente en carbón, porque es mas arrecho sacar carbón de una mina. Ahhhhh, pero es ahí donde los marxistas de oído se hacen los locos porque les conviene, porque es demasiado sabroso contar con el mercado para cobrar y con Marx para pagar, recibir dólares del mercado capitalista y tratar de establecer un sistema localista basado en repartir comida mala y dar gratis malos servicios de educación y salud. ¿Por qué no vendemos el petróleo al precio de subsistencia? Un barril de petroleo no cuesta hacerlo US$70 pero el estado lo vende según su demanda del mercado internacional. ¿Por qué la diferencia entre el costo y el precio de venta no se distribuye entre los trabajadores petroleros? Así dice Marx que debe hacerse. Ahhhhh, porque no le conviene. ¿Se imaginan? Cada trabajador de PDVSA ganaría aparte de su sueldo unos Bf. 65.000 mensuales (porque el sueldo esta incluido en los costos del barril de petroleo, eso no cuenta), y caso similar con los trabajadores de CANTV, EDC, y las demás empresas nacionalizadas, ahora de propiedad social. Entonces mis amigos chavistas, su líder no es marxista un coño, lo que es un estafador, que le está dejando de pagar un montón de plata. Aunque yo desde siempre sí he sabido que es él, un pobre güevon.
Ahora resulta que Chávez es, como aquellos músicos que no leen partituras, Marxista de oído, es decir, es marxista pero nunca ha leído El Capital de Marx. Esto lo expone, aparte de al ridículo como siempre, a saber del marxismos solo por los dogmas creados por quienes sí lo han estudiado, o peor, los que también son marxistas de oído que tiene a su alrededor. Pero es que leer El Capital no es fácil porque son 3 tomos y aparte, es un libro perverso que para entenderlo debes manejar otros conocimientos previos, como por ejemplo, la corriente filosófica del materialismo dialéctico. Como El Capital no es libro de liceo, el primer país en aplicar los supuestos principios del mismo, la URSS, tuvo que crear un Instituto de Estudios Marxistas, que generaba, como hacia la iglesia católica en su momento, dogmas e interpretaciones convenientes, que después enseñaba a sus ciudadanos. Es probable entonces que el líder de los chavistas también aprendió marxismo de estos dogmas aplicados en la URSS y que entonces sea peor el asunto. Porque decir que se es marxista sin haber leído El Capital, es como ser evangélico sin leer la Biblia, o ingeniero y no haber leído el Leithod, el Lemman o el Reisnik. ¿Y cual es el problema de ser marxista de oído? Que entonces entiendes del marxismo lo que le convino a la URSS aplicar, y en segundo plano, a Cuba y otros países similares. Porque uno puede ser marxista en un concepto amplio si se es materialista dialéctico y no idealista, y aplicas la filosofía de que lo material existe por si solo y no como la percepción individual de la realidad. Pero no, muchos que se catalogan marxistas es porque le gusta la parte de la eliminación del disfrute de la plusvalía en la relación social del trabajo, o que le llama la atención que el valor de cambio de la mercancía proviene del trabajo invertido en ella. Digamos por así decirlo que estos dos aspectos, son los mas “hermosos” del marxismo (yo fui adolescente de clase baja, yo lei El Capital, yo también me enamoré de esos dos elementos de la teoría socialista), porque dado que la relación social del trabajo establece que mas allá del trabajo de subsistencia existe un trabajo que se regala al capitalista, seria ideal que este me diera una cuota parte de la ganancia. Pero también es cierto que si el capitalista no genera capital, es probable que el proceso de producción no crezca o se detenga. También es hermoso pensar que lo que valen las cosas es derivado de lo que costó hacerlas. Porque así, si yo pinto un cuadro en el mismo tiempo que tardó en hacerlo Picasso, debería venderla al mismo precio de una de estas pinturas. Lamentablemente para muchos marxistas de oído, la economía es mucho mas signada por el idealismo platónico que por el materialismo dialéctico, ya que la existencia del valor se deriva de la subjetividad, es decir, el precio, o valor de cambio, de un bien o servicio es producto de su rareza. Es ahí el dilema de los que aplicaron el marxismo en la economía, que jamás entendieron que en forma natural, las cosas no van a valer lo que decida alguien, sino lo que decida quienes lo compran. Pero la cosa no llega hasta ahí, porque quien sí ha leido El Capital, y no los panfletos del Soviet, sabe que el propio Marx sabia que era el capitalista quien convertía al trabajo en mercancía porque no hay otra manera de introducirlo en la estructura de costos del bien, y que el precio final, signado por el mercado, dependía de la rareza del mismo. El problema de que el precio de venta sea muchas veces mas alto que el de fabricación beneficia al capitalista, pero también al trabajador, ya que eso supone que la empresa tendrá oportunidades futuras de mantenerse, o producir mas. Bajo la filosofía de los marxistas de oído, yo fabrico, cubro mis necesidades, y el excedente lo intercambio por su valor de producción por bienes similares, o por dinero, pero bajo la premisa de que el costo esta fijado por el trabajo invertido en los bienes y no por su rareza. Dado esto, hacer unas caraotas negras en una cocina eléctrica, debería costar mas que freír un bistec, es decir, yo podría cambiar un plato de caraotas por unos 4 bisteck por ejemplo. O un IPOD debería costar mas barato que un cuatro porque se invierte menos trabajo en el. O mejor ejemplo, un barril de petróleo debería ser mas barato que su equivalente en carbón, porque es mas arrecho sacar carbón de una mina. Ahhhhh, pero es ahí donde los marxistas de oído se hacen los locos porque les conviene, porque es demasiado sabroso contar con el mercado para cobrar y con Marx para pagar, recibir dólares del mercado capitalista y tratar de establecer un sistema localista basado en repartir comida mala y dar gratis malos servicios de educación y salud. ¿Por qué no vendemos el petróleo al precio de subsistencia? Un barril de petroleo no cuesta hacerlo US$70 pero el estado lo vende según su demanda del mercado internacional. ¿Por qué la diferencia entre el costo y el precio de venta no se distribuye entre los trabajadores petroleros? Así dice Marx que debe hacerse. Ahhhhh, porque no le conviene. ¿Se imaginan? Cada trabajador de PDVSA ganaría aparte de su sueldo unos Bf. 65.000 mensuales (porque el sueldo esta incluido en los costos del barril de petroleo, eso no cuenta), y caso similar con los trabajadores de CANTV, EDC, y las demás empresas nacionalizadas, ahora de propiedad social. Entonces mis amigos chavistas, su líder no es marxista un coño, lo que es un estafador, que le está dejando de pagar un montón de plata. Aunque yo desde siempre sí he sabido que es él, un pobre güevon.
El Síndrome de Pinocho y El Neuroinversor Chavista
El Síndrome de Pinocho y El Neuroinversor Chavista
Cuando se oye hablar a Chávez en su alocución de fin de año y dice cosas como que “tienen la inseguridad agarrada por los cachos” a veces creo que Hugo no es hijo del ex gobernador de Barinas sino de un humilde carpintero italiano. Al suponer que Chávez miente me propongo la idea de ver si existe alguna patología medica siquiátrica asociada con ese personaje de madera que se hizo famoso por mentir, tal como lo está logrando nuestro odiado presidente. Fíjense lo que conseguí:
El síndrome de Pinocho
Decir mentiras a menudo no es bueno, pero mucho peor es creérselas uno mismo. El autoengaño es una estrategia más de supervivencia, nadie se libra de emplearlo en algún momento de su existencia, e incluso puede ayudar a superar momentos difíciles, pero si se emplea como norma en lugar de como excepción puede volverse enfermizo y en contra de uno.
Muchas personas viven distorsionando la realidad, para tapar su miedo al fracaso, su falta de capacidad para aceptar la frustración, su temor a enfrentar las propias emociones o cambiar su vida, su zozobra ante el juicio negativo de los demás.
Se autoengañan, creyendo que mediante este subterfugio podrán mantener bajo control aquellas facetas, actitudes, deseos, ideas y emociones que consideran censurables.
Los autoengaños o mentiras vitales se sientan a la mesa de muchas casas y descansan en la almohada de muchas personas. En ocasiones son la compañía más habitual de un individuo. Y a veces se comparten con la familia, en un acuerdo tácito para no "poner los pies sobre la tierra".
Encubren desde temores crónicos y conflictos internos, hasta situaciones de maltratos físicos y abusos sexuales. Explican la tendencia humana a optar por explicaciones ventajosas e ilusorias: atribuir nuestros éxitos a la propia competencia y los fracasos a la mala suerte o el destino, o pensar que nuestros contrincantes triunfan por fortuna y pierden por su ineptitud.
Tomado de http://www.univision.com/content/content.jhtml?cid=343948
(Negritas cursivas y subrayados por el autor de esta nota)
Y este otro
…Mentir se vuelve patológico cuando la comunicación por medio de la mentira llega a formar parte de los hábitos personales y se utiliza dentro de una falsa normalidad, y además la persona miente sobre cosas que podrían ser fácilmente verificadas y en las cuales decir una falsedad parece no tener una motivación obvia. La mentira también se vuelve enfermiza, cuando a diferencia del falseador que elige entre decir o no la verdad y decide ocultarla y contar una versión diferente, el mentiroso no puede controlar su conducta, aunque sea consciente de su incapacidad para comunicarse con sinceridad. LAS CONSECUENCIAS DE "MENTIR A DESTAJO". Los mentirosos patológicos sufren remordimientos (algunos mentirosos, el sentimiento de culpa les pesa tanto que cometen errores para ser "cazados"), también padecen un creciente rechazo: el engaño termina por deteriorar la credibilidad, clave para las relaciones con los demás, y para continuar sosteniendo su postura, siguen cometiendo errores, siendo descubiertos y generando rechazo. El mentiroso nunca llega a saber como es en realidad, y por tanto, son muchas las facetas de su personalidad que deja "sin estrenar".
Tomado de http://www.elaviso.com/noticias/?ContentID=1526
(Negritas cursivas y subrayados por el autor de esta nota)
Ahora bien, ¿Cómo entonces un mentiroso patológico puede mentir en forma tan descarada y aun así poseer credibilidad entre sus seguidores? La respuesta me la dio sin saber mi amigo de toda la vida, y es que a los chavistas le han implantado un neuroinversor de la realidad. Un inversor es un circuito electrónico que se usa en lógica digital que niega su entrada, es decir, si en la entrada hay un 1 lógico en la salida tendrá un 0 lógico. Dicho en otras palabras, la salida es el inverso de la entrada. Ya en 1975 el científico Dr. Frederick Brown III en su libro “La mentira como producto de la referencia argumental” mencionaba que existía la posibilidad de crear un dispositivo que distorsionara la percepción de la realidad para que lo que alguien dijera como una mentira el portador del equipo lo viese como cierto. ¿En que me baso para afirmarlo? Sencillo. Veamos algunos de los eventos del 2009 y la percepción del gobierno y los comentarios de los chavistas:
Hecho: Caída del PIB del 5%
Percepción del Gobierno: Positivo, el PIB es negativo si se mide según el modelo capitalista. Nosotros vamos a crear nuestro propio calculo para meter a los buhoneros, misiones y becas en el PIB
Comentario del Chavista: ¿Quién te dijo a ti que el PIB había caído? Seguro que lo oíste por Globovision
Hecho: Apagones y racionamiento eléctrico
Percepción del Gobierno: Positivo, cuando se corta la energía hay mas energía disponible (¿..?)
Comentario del Chavista: ¿Quién te dijo a ti que hay apagones y cortes de luz? Seguro que lo oíste por Globovision
Hecho: Crisis Bancaria
Percepción del Gobierno: Positivo, los bancos quiebran por la crisis del capitalismo. Vamos a crear bancos socialistas que nunca quebrarán (¿..?)
Comentario del Chavista: ¿Quién te dijo a ti que hay crisis bancaria? Seguro que lo oíste por Globovision
Hecho: Inseguridad, muertes violentas
Percepción del Gobierno: Positivo, esa es la guerra que libra la clase obrera por rescatar el espacio quitado por la oligarquia (¿..?)
Comentario del Chavista: ¿Quién te dijo a ti que hay inseguridad? Seguro que lo oíste por Globovision
Y así sucesivamente. Dado un hecho evidente, el gobierno dice que es falso y como los chavistas ven lo contrario al hecho dado que poseen su neuroinversor, lo que es mentira para nosotros es verdad para ellos.
¿Y como lograron implantarles neuroinversores a los chavistas? Ahhhhhhh!!!!! Ahí está el detalle. Son implantes subcutaneos (ver, si no le da flojera, este link http://www.20minutos.es/noticia/92167/0/chips/humanos/empleados/ ) que pueden venir fácilmente en el pollo de Mercal, el arroz de PDVAL (sí, el Golden Rice que traen de USA) o ser inyectado en tu CDI de confianza. ¿No les parece raro que cualquiera que come pollo de Mercal inmediatamente empieza a decir “Qué pollo tan bueno”? ¿No les parece sospechoso que cualquiera que va a un CDI, así sea Carlos Ortega, inmediatamente empieza a decir “Coño, esos CDI parecen unas clínicas”? Cuando en realidad el pollo de Mercal nunca se cocina (siempre se ve como crudo) y los CDI lo único que tienen es la pastilla cubana mágica que cura todo.
Así mis queridos amigos y amigas, usuarios y usuarias de este país, el problema real que tenemos para ser felices es que carecemos de nuestro neuroinversor. Al tenerlo, empezaremos a ver todo como en un noticiero de VTV, excelente, y a nuestro presidente, como lo que ven sus seguidores, el hombre mas perfecto del mundo.
Cuando se oye hablar a Chávez en su alocución de fin de año y dice cosas como que “tienen la inseguridad agarrada por los cachos” a veces creo que Hugo no es hijo del ex gobernador de Barinas sino de un humilde carpintero italiano. Al suponer que Chávez miente me propongo la idea de ver si existe alguna patología medica siquiátrica asociada con ese personaje de madera que se hizo famoso por mentir, tal como lo está logrando nuestro odiado presidente. Fíjense lo que conseguí:
El síndrome de Pinocho
Decir mentiras a menudo no es bueno, pero mucho peor es creérselas uno mismo. El autoengaño es una estrategia más de supervivencia, nadie se libra de emplearlo en algún momento de su existencia, e incluso puede ayudar a superar momentos difíciles, pero si se emplea como norma en lugar de como excepción puede volverse enfermizo y en contra de uno.
Muchas personas viven distorsionando la realidad, para tapar su miedo al fracaso, su falta de capacidad para aceptar la frustración, su temor a enfrentar las propias emociones o cambiar su vida, su zozobra ante el juicio negativo de los demás.
Se autoengañan, creyendo que mediante este subterfugio podrán mantener bajo control aquellas facetas, actitudes, deseos, ideas y emociones que consideran censurables.
Los autoengaños o mentiras vitales se sientan a la mesa de muchas casas y descansan en la almohada de muchas personas. En ocasiones son la compañía más habitual de un individuo. Y a veces se comparten con la familia, en un acuerdo tácito para no "poner los pies sobre la tierra".
Encubren desde temores crónicos y conflictos internos, hasta situaciones de maltratos físicos y abusos sexuales. Explican la tendencia humana a optar por explicaciones ventajosas e ilusorias: atribuir nuestros éxitos a la propia competencia y los fracasos a la mala suerte o el destino, o pensar que nuestros contrincantes triunfan por fortuna y pierden por su ineptitud.
Tomado de http://www.univision.com/content/content.jhtml?cid=343948
(Negritas cursivas y subrayados por el autor de esta nota)
Y este otro
…Mentir se vuelve patológico cuando la comunicación por medio de la mentira llega a formar parte de los hábitos personales y se utiliza dentro de una falsa normalidad, y además la persona miente sobre cosas que podrían ser fácilmente verificadas y en las cuales decir una falsedad parece no tener una motivación obvia. La mentira también se vuelve enfermiza, cuando a diferencia del falseador que elige entre decir o no la verdad y decide ocultarla y contar una versión diferente, el mentiroso no puede controlar su conducta, aunque sea consciente de su incapacidad para comunicarse con sinceridad. LAS CONSECUENCIAS DE "MENTIR A DESTAJO". Los mentirosos patológicos sufren remordimientos (algunos mentirosos, el sentimiento de culpa les pesa tanto que cometen errores para ser "cazados"), también padecen un creciente rechazo: el engaño termina por deteriorar la credibilidad, clave para las relaciones con los demás, y para continuar sosteniendo su postura, siguen cometiendo errores, siendo descubiertos y generando rechazo. El mentiroso nunca llega a saber como es en realidad, y por tanto, son muchas las facetas de su personalidad que deja "sin estrenar".
Tomado de http://www.elaviso.com/noticias/?ContentID=1526
(Negritas cursivas y subrayados por el autor de esta nota)
Ahora bien, ¿Cómo entonces un mentiroso patológico puede mentir en forma tan descarada y aun así poseer credibilidad entre sus seguidores? La respuesta me la dio sin saber mi amigo de toda la vida, y es que a los chavistas le han implantado un neuroinversor de la realidad. Un inversor es un circuito electrónico que se usa en lógica digital que niega su entrada, es decir, si en la entrada hay un 1 lógico en la salida tendrá un 0 lógico. Dicho en otras palabras, la salida es el inverso de la entrada. Ya en 1975 el científico Dr. Frederick Brown III en su libro “La mentira como producto de la referencia argumental” mencionaba que existía la posibilidad de crear un dispositivo que distorsionara la percepción de la realidad para que lo que alguien dijera como una mentira el portador del equipo lo viese como cierto. ¿En que me baso para afirmarlo? Sencillo. Veamos algunos de los eventos del 2009 y la percepción del gobierno y los comentarios de los chavistas:
Hecho: Caída del PIB del 5%
Percepción del Gobierno: Positivo, el PIB es negativo si se mide según el modelo capitalista. Nosotros vamos a crear nuestro propio calculo para meter a los buhoneros, misiones y becas en el PIB
Comentario del Chavista: ¿Quién te dijo a ti que el PIB había caído? Seguro que lo oíste por Globovision
Hecho: Apagones y racionamiento eléctrico
Percepción del Gobierno: Positivo, cuando se corta la energía hay mas energía disponible (¿..?)
Comentario del Chavista: ¿Quién te dijo a ti que hay apagones y cortes de luz? Seguro que lo oíste por Globovision
Hecho: Crisis Bancaria
Percepción del Gobierno: Positivo, los bancos quiebran por la crisis del capitalismo. Vamos a crear bancos socialistas que nunca quebrarán (¿..?)
Comentario del Chavista: ¿Quién te dijo a ti que hay crisis bancaria? Seguro que lo oíste por Globovision
Hecho: Inseguridad, muertes violentas
Percepción del Gobierno: Positivo, esa es la guerra que libra la clase obrera por rescatar el espacio quitado por la oligarquia (¿..?)
Comentario del Chavista: ¿Quién te dijo a ti que hay inseguridad? Seguro que lo oíste por Globovision
Y así sucesivamente. Dado un hecho evidente, el gobierno dice que es falso y como los chavistas ven lo contrario al hecho dado que poseen su neuroinversor, lo que es mentira para nosotros es verdad para ellos.
¿Y como lograron implantarles neuroinversores a los chavistas? Ahhhhhhh!!!!! Ahí está el detalle. Son implantes subcutaneos (ver, si no le da flojera, este link http://www.20minutos.es/noticia/92167/0/chips/humanos/empleados/ ) que pueden venir fácilmente en el pollo de Mercal, el arroz de PDVAL (sí, el Golden Rice que traen de USA) o ser inyectado en tu CDI de confianza. ¿No les parece raro que cualquiera que come pollo de Mercal inmediatamente empieza a decir “Qué pollo tan bueno”? ¿No les parece sospechoso que cualquiera que va a un CDI, así sea Carlos Ortega, inmediatamente empieza a decir “Coño, esos CDI parecen unas clínicas”? Cuando en realidad el pollo de Mercal nunca se cocina (siempre se ve como crudo) y los CDI lo único que tienen es la pastilla cubana mágica que cura todo.
Así mis queridos amigos y amigas, usuarios y usuarias de este país, el problema real que tenemos para ser felices es que carecemos de nuestro neuroinversor. Al tenerlo, empezaremos a ver todo como en un noticiero de VTV, excelente, y a nuestro presidente, como lo que ven sus seguidores, el hombre mas perfecto del mundo.
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