jueves, 11 de febrero de 2010

El Marxismo de Oído

El Marxismo de Oído



Ahora resulta que Chávez es, como aquellos músicos que no leen partituras, Marxista de oído, es decir, es marxista pero nunca ha leído El Capital de Marx. Esto lo expone, aparte de al ridículo como siempre, a saber del marxismos solo por los dogmas creados por quienes sí lo han estudiado, o peor, los que también son marxistas de oído que tiene a su alrededor. Pero es que leer El Capital no es fácil porque son 3 tomos y aparte, es un libro perverso que para entenderlo debes manejar otros conocimientos previos, como por ejemplo, la corriente filosófica del materialismo dialéctico. Como El Capital no es libro de liceo, el primer país en aplicar los supuestos principios del mismo, la URSS, tuvo que crear un Instituto de Estudios Marxistas, que generaba, como hacia la iglesia católica en su momento, dogmas e interpretaciones convenientes, que después enseñaba a sus ciudadanos. Es probable entonces que el líder de los chavistas también aprendió marxismo de estos dogmas aplicados en la URSS y que entonces sea peor el asunto. Porque decir que se es marxista sin haber leído El Capital, es como ser evangélico sin leer la Biblia, o ingeniero y no haber leído el Leithod, el Lemman o el Reisnik. ¿Y cual es el problema de ser marxista de oído? Que entonces entiendes del marxismo lo que le convino a la URSS aplicar, y en segundo plano, a Cuba y otros países similares. Porque uno puede ser marxista en un concepto amplio si se es materialista dialéctico y no idealista, y aplicas la filosofía de que lo material existe por si solo y no como la percepción individual de la realidad. Pero no, muchos que se catalogan marxistas es porque le gusta la parte de la eliminación del disfrute de la plusvalía en la relación social del trabajo, o que le llama la atención que el valor de cambio de la mercancía proviene del trabajo invertido en ella. Digamos por así decirlo que estos dos aspectos, son los mas “hermosos” del marxismo (yo fui adolescente de clase baja, yo lei El Capital, yo también me enamoré de esos dos elementos de la teoría socialista), porque dado que la relación social del trabajo establece que mas allá del trabajo de subsistencia existe un trabajo que se regala al capitalista, seria ideal que este me diera una cuota parte de la ganancia. Pero también es cierto que si el capitalista no genera capital, es probable que el proceso de producción no crezca o se detenga. También es hermoso pensar que lo que valen las cosas es derivado de lo que costó hacerlas. Porque así, si yo pinto un cuadro en el mismo tiempo que tardó en hacerlo Picasso, debería venderla al mismo precio de una de estas pinturas. Lamentablemente para muchos marxistas de oído, la economía es mucho mas signada por el idealismo platónico que por el materialismo dialéctico, ya que la existencia del valor se deriva de la subjetividad, es decir, el precio, o valor de cambio, de un bien o servicio es producto de su rareza. Es ahí el dilema de los que aplicaron el marxismo en la economía, que jamás entendieron que en forma natural, las cosas no van a valer lo que decida alguien, sino lo que decida quienes lo compran. Pero la cosa no llega hasta ahí, porque quien sí ha leido El Capital, y no los panfletos del Soviet, sabe que el propio Marx sabia que era el capitalista quien convertía al trabajo en mercancía porque no hay otra manera de introducirlo en la estructura de costos del bien, y que el precio final, signado por el mercado, dependía de la rareza del mismo. El problema de que el precio de venta sea muchas veces mas alto que el de fabricación beneficia al capitalista, pero también al trabajador, ya que eso supone que la empresa tendrá oportunidades futuras de mantenerse, o producir mas. Bajo la filosofía de los marxistas de oído, yo fabrico, cubro mis necesidades, y el excedente lo intercambio por su valor de producción por bienes similares, o por dinero, pero bajo la premisa de que el costo esta fijado por el trabajo invertido en los bienes y no por su rareza. Dado esto, hacer unas caraotas negras en una cocina eléctrica, debería costar mas que freír un bistec, es decir, yo podría cambiar un plato de caraotas por unos 4 bisteck por ejemplo. O un IPOD debería costar mas barato que un cuatro porque se invierte menos trabajo en el. O mejor ejemplo, un barril de petróleo debería ser mas barato que su equivalente en carbón, porque es mas arrecho sacar carbón de una mina. Ahhhhh, pero es ahí donde los marxistas de oído se hacen los locos porque les conviene, porque es demasiado sabroso contar con el mercado para cobrar y con Marx para pagar, recibir dólares del mercado capitalista y tratar de establecer un sistema localista basado en repartir comida mala y dar gratis malos servicios de educación y salud. ¿Por qué no vendemos el petróleo al precio de subsistencia? Un barril de petroleo no cuesta hacerlo US$70 pero el estado lo vende según su demanda del mercado internacional. ¿Por qué la diferencia entre el costo y el precio de venta no se distribuye entre los trabajadores petroleros? Así dice Marx que debe hacerse. Ahhhhh, porque no le conviene. ¿Se imaginan? Cada trabajador de PDVSA ganaría aparte de su sueldo unos Bf. 65.000 mensuales (porque el sueldo esta incluido en los costos del barril de petroleo, eso no cuenta), y caso similar con los trabajadores de CANTV, EDC, y las demás empresas nacionalizadas, ahora de propiedad social. Entonces mis amigos chavistas, su líder no es marxista un coño, lo que es un estafador, que le está dejando de pagar un montón de plata. Aunque yo desde siempre sí he sabido que es él, un pobre güevon.

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