viernes, 14 de diciembre de 2007

Empleado – Definición Pradeana del Empleado Moderno

Empleado – Definición Pradeana[1] del Empleado Moderno

Es el año 2007. Tengan cuidado con esto para que dentro de 100 años no hagan suposiciones absurdas. El empleado moderno posee muchos beneficios, tanto derivados de la ley como de la suposición absurda, salida no sé de donde, de que se puede considerar un ser humano de confiar a alguien que trabaja por dinero. Es así, el que trabaja por dinero puede hacerlo en cualquier parte y lo hace en tu empresa porque le conviene: le queda cerca de la casa, le gusta la secretaria, etc. Siempre he considerado a la teoría “Y “ como un absurdo o el argumento del empleado para jalarle bolas al dueño del negocio. El que trabaja por “satisfacción personal” está loco o simplemente es millonario. Después de muchos años trabajando he llegado a la conclusión de que el empleado es simplemente lo siguiente (ojo, ajustado al marco histórico del 2007):

“El empleado es el ente a base de carbono que recibe una remuneración de parte de la organización para transformar el oxigeno en monóxido de carbono mientras consume ancho de banda de internet”.

Una definición más compleja sería la siguiente (para los que no lo saben, soy apenas ingeniero electricista)

“El empleado es el ente a base de carbono que recibe una remuneración de parte de la organización para transformar el oxigeno en monóxido de carbono mientras consume ancho de banda de internet y baja el rendimiento calórico del aire acondicionado”.

Es importante aclarar lo del aire acondicionado porque a veces olvidamos que esa gota de sudor que pasa por nuestra frente puede ser debido a que contratamos a los dos dibujantes extras que el diseñador del sistema de enfriamiento de la oficina no tenía contemplado.

Partiendo de esta definición, la mayoría de los empleados cumplen con sus objetivos dentro de la organización, a excepción de los que no tienen acceso a internet pero quizá si lo tienen a otros recursos equivalentes (los choferes a los carros de la empresa, los vendedores a los gastos de representación, la que limpia a toda una gama de productos de limpieza que usa en su casa, etc). Por este motivo la definición podría será más amplia y genérica y quedar quizá de esta manera:


“El empleado es el ente a base de carbono que recibe una remuneración de parte de la organización para transformar el oxigeno en monóxido de carbono mientras consume ciertos recursos de la empresa, sin retorno alguno a la misma, y baja el rendimiento calórico del aire acondicionado”.

Recuerden que para mí lo del aire acondicionado es importante.

Con esta definición (de cualquiera de sus versiones) nos encontramos con la situación de que no hay malos empleados ni bueno empleados, solo empleados. Pero esto no es así y lo veremos a continuación. Los buenos empleados según mi teoría son entes deseosos de cumplir con su horario mientras descubren nuevas formas de aparentar que están trabajando. Claro, Usted me dirá que si mi definición es cierta entonces ¿Cómo las empresas producen si todos sus empleados lo único que hacen es vegetar dentro del horario de trabajo?. Muy simple, porque existen, en pequeña medida, en un porcentaje minúsculo, un grupo que se llama el de los trabajadores. Los trabajadores son los empleados que desechados por el sistema (no saben echar chistes, no tiene amigos para chatear en el Messenger, no atacan a las secretarias ni a las pasantes, no son bonitas y nadie las invita a almuerzos de tres horas). Haciendo algo distinto que convertir oxigeno en monóxido de carbono, los dueños de las empresas, o quienes fungen de tales, le entregan responsabilidades que se traducen en la productividad del negocio. Estos trabajadores son los denominados “malos empleados” en mi teoría moderna de la gerencia. Los malos empleados son entonces los que mantienen funcionando a la empresa y de paso al resto de los buenos empleados que cumplen con su tarea ya definida arriba. Si jugamos con las relaciones, según mis estadísticas personales, solo el 1% de los empleados son malos empleados. Si su empresa tiene 100 empleados, solo 10 de ellos, los malos, están manteniendo a los 100. ¿Cruel? De ninguna manera, solo realista.
[1] De bola, todas las definiciones son inventos míos.

1 comentario:

Xavier Garrido dijo...

Definir bien las palabras y su significado es un arte, en nuestro caso la diferencia en la definición entre TRABAJADOR y EMPLEADO como tambien decir FUNCIONARIO es clave para entender a nuestra sociedad laboral donde existen individuos que se comportan como las plantas PARASITAS en vez de realizar una SIMBIOSIS: Asociación de dos o más individuos de distintas especies, en la que todos salen beneficiados.